En un interesante trabajo publicado en 2003 por el Banco Mundial, “Privatización y regulación de infraestructuras del transporte” , se afirmaba que “el transporte por carretera ha sido y será en el futuro, durante bastante tiempo, el medio de transporte dominante para el movimiento de personas y mercancías”.
Dos décadas después, la realidad pone en duda tal afirmación. En Brasil, La red ferroviaria actual, con cerca de 30 mil kilómetros, está en proceso de expansión y modernización, con proyectos que suman más de 12 mil km de nuevos rieles autorizados o en curso, cruzando diversas regiones del país. El gobierno brasileño prevé R$140.000 millones en inversiones ferroviarias para 2026, a través de ocho subastas de concesiones, dentro de un plan que proyecta movilizar hasta R$600.000 millones en el sector. El Ministerio de Transportes trabaja en la implementación de la Política Nacional de Concesiones Ferroviarias, destinada a ampliar la cartera de proyectos y mejorar la planificación del sistema.
La mayor obra ferroviaria en curso en el país avanza por el interior de Mato Grosso, rediseña el mapa logístico del agronegocio y está terminada en un 79% del recorrido. La Ferrovía Estatal de Mato Grosso, también conocida como Ferrovía Senador Vicente Emílio Vuolo, tendrá 743 kilómetrosde extensión, inversión estimada de hasta R$ 15 mil millones, 100% privada, y previsión de operación plena hasta 2030. Construida por Rumo Logística, la línea conectará Rondonópolis a la región de Lucas do Rio Verde, enlazándose con la malla ya existente en dirección al puerto de Santos (SP) y formando un nuevo corredor para el fluir de soja y maíz. La mano de obra ya reúne alrededor de 5 mil trabajadores en la primera fase, entre Rondonópolis y Campo Verde, con proyección de llegar a 145 mil empleos directos e indirectos a lo largo de todo el ciclo de implementación. Además de la reducción de costos, el proyecto se presenta como un paso importante en el intento de retirar camiones de las carreteras y disminuir emisiones de gases de efecto invernadero La ferrovía es la primera del país autorizada directamente por un gobierno estatal tras la nueva ley de ferrocarriles, aprobada en 2022. La meta es que, al final de la década, toda la Ferrovía Estatal de Mato Grosso esté integrada a la red existente y funcione como un corredor continuo entre las áreas agrícolas del Centro-Oeste y los puertos del Sudeste.
En Kenia, un ferrocarril conectará el oeste del país africano con el puerto de Mombasa (costa suroriental). El primer tramo del proyecto, financiado a través de préstamos otorgados por China en el marco de su Iniciativa de la Franja y la Ruta, se acabó en 2017, mientras la construcción de la segunda parte que conectaría la ruta con la zona occidental del país quedó paralizada. El 19 de marzo pasado, los gobiernos de Kenia y China reanudaron el proyecto. «Este proyecto es sobre el futuro del comercio en la región de los Grandes Lagos, en Uganda, Ruanda, Burundi, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo, y que dependerá de un acceso eficiente al mar .Este corredor tiene un enorme potencial económico. El oeste de Kenia produce té, maíz, azúcar y arroz, sustenta un dinámico sector pesquero en la región del lago Victoria y también suministra insumos esenciales para la transformación agrícola y la industrialización», declaró William Ruto durante la inauguración de las obras en el pueblo de Emurtoto, en el condado de Narok (oeste). La segunda parte conectará la localidad de Naivasha, a unos 90 kilómetros al norte de Nairobi, con la ciudad portuaria occidental de Kisumu, situada a orillas del lago Victoria, que a su vez se ampliará hasta el pueblo de Malaba, en la frontera con Uganda.
Laos, a principios de diciembre de 2021, inauguró el ferrocarril Boten-Vientiane, una línea de alta velocidad electrificada de 414 kilómetros (km) que discurre entre la capital, Vientiane, y la ciudad de Boten, en la frontera entre Laos y China.
Este proyecto de 6.000 millones de dólares (equivalentes a un tercio del PIB de Laos) cuenta con el respaldo de China como parte de su Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, su sigla en inglés) y es un eje de la profundización de los lazos entre ambos países. El ferrocarril Boten-Vientiane marca un hito importante en la red ferroviaria panasiática, que forma parte de la red ferroviaria transasiática, mucho más amplia.
La línea de Vientiane es un tramo integral de la red ferroviaria panasiática, que tiene tres rutas: la central, de Kunming a Laos y finalmente Bangkok; la occidental, que se extiende por Myanmar y Tailandia; y la oriental, que atraviesa Vietnam, Camboya y Tailandia antes de conectar en Bangkok y extenderse hacia el sur, hacia Malasia y Singapur.
En última instancia, el ferrocarril panasiático aportará nuevos vínculos comerciales al bloque comercial de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y a la región Asia-Pacífico en su conjunto, lo que resulta oportuno en un momento en que la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) -el mayor acuerdo de libre comercio de la historia- se ratificará para la mayoría de sus miembros en 2022. Todos los Estados de la ASEAN son signatarios del RCEP.
La parte sur de la línea conectará la provincia tailandesa de Nong Khai con la capital, Bangkok. El nuevo ferrocarril hará que Laos pase de ser un país sin salida al mar, el menos industrializado de la ASEAN, a convertirse en un centro de comunicaciones terrestres que conecte con toda la región. Según un informe del Banco Mundial, el comercio de tránsito a través de Laos podría alcanzar los 3,9 millones de toneladas en 2030, frente a los 1,6 millones de toneladas de 2016, y desplazar unos 1,5 millones de toneladas del transporte marítimo al ferroviario
El ferrocarril China-Laos ha gestionado en forma segura con más de 50 millones de viajes de pasajeros desde su puesta en marcha el 3 de diciembre de 2021, según informó el operador ferroviario.
En Asia Central, el ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán (ferrocarril CKU), también conocido como la línea ferroviaria Kashgar-Andiján , es un proyecto ferroviario internacional actualmente en construcción, cuyo objetivo es conectar Kashgar, en el oeste de China, con Andiján, en el este de Uzbekistán, a través de Kirguistán. Este ferrocarril es un componente estratégico de la infraestructura de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China, diseñada para reducir los tiempos de transporte terrestre entre China y Europa y mejorar la conectividad regional.
Conectará directamente a China por ferrocarril con Oriente Medio, con beneficios derivados en toda la región. La longitud total de la misma será de unos 523 kilómetros, incluyendo 213 kilómetros en China, 260 kilómetros en Kirguistán y unos 50 kilómetros en Uzbequistán. Desde allí puede conectarse con el ferrocarril Uzbequistán-Turkmenistán hasta el puerto de Turkmenbashi, en el mar Caspio, para allí enlazar con el puerto de Bakú, en Azerbaiyán, y llegar a los mercados de Georgia, Turquía y las naciones de la UE del mar Negro (Bulgaria y Rumanía) o dirigirse hacia el sur hasta los puertos iraníes del Caspio, como el de Anzali, y seguir hacia el sur por el ferrocarril que también se completará en 2023 a través del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC, por su nombre en inglés) hasta el puerto meridional iraní de Chabahar. Este tramo marítimo conduce a Oriente Medio, África Oriental e India.
Uzbequistán es miembro observador de la Unión Económica Euroasiática (UEEA), que incluye a Armenia, Bielorrusia, Kirguistán, Kazajistán y Rusia, y es probable que se incorpore a ella en un futuro próximo. El país también tiene acuerdos de libre comercio con Irán y Vietnam y está en negociaciones con Egipto, los EAU, India y otras numerosas naciones de la ASEAN y algunas africanas.
Recientemente se ha reabierto la línea ferroviaria de carga Paquistán-Irán-Turquía, mientras que –con dificultades por el reciente golpe de estado prooccidental en Islamabad- se está construyendo la vía que une Paquistán con China, creando un bucle ferroviario total en Asia Central. Toda Asia Central desea que Afganistán se rehabilite y el país ha firmado un memorando de entendimiento con Uzbequistán y Paquistán para construir un ferrocarril transafgano que lo atravesaría de norte a sur y conectaría Uzbequistán con el puerto paquistaní de Karachi.
El primer tren del nuevo corredor ferroviario KTIT (Kazajistán-Turkmenistán-Irán-Turquía) llegó el jueves 16 de junio de 2022 a la estación de trenes de Teherán, y el domingo 20 dicha red ferroviaria fue inaugurada en una ceremonia telemática.
Las potencias occidentales pretenden impedir este proceso desatando guerras en su periferia, pero, quebrada la dominación colonial (sobre todo en las cabezas de sus pueblos), ya nadie podrá impedir el restablecimiento de la unidad e interconexión entre el Mar Oriental de China y el Océano Atlántico, entre la estepa siberiana y el Océano Índico.



