El migrar es un derecho humano, por más que el actual inquilino de la Casa Blanca insista con su política persecutoria contra los migrantes en Estados Unidos y para paliar los efectos de su desagradable política, en un claro acto de demagogia barata quiere cambiarle el nombre de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) a NICE (National Immigration and Customs Enforcement), término que en castellano se podría traducir por  “lindo” o “agradable”. El cambio de denominación debería ser hecho por una ley del congreso y no por una orden ejecutiva (decreto), lo que ha generado un amplio debate en esferas políticas norteamericanas.

En Argentina, el gobierno de Javier Milei, siguiendo a pie juntillas la política trumpista, ha empezado con redadas antimigrantes en barrios del conurbano y lanzado la operación “Tormenta Negra” contra migrantes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En un despacho de la Agencia Árabe de Noticias SANA desde Damasco, se cuenta un poco de la historia de dos hermanos sirios, el doctor Fahed Kassis y su hermano Moussa, y su descubrimiento que hicieron en 2012, logrando un hito que todavía aplauden miles de profesionales sanitarios de todo el mundo. Tras años de trabajo, estos dos médicos afincados en España lograron un método revolucionario para tratar la fibromialgia

El método de estos hermanos se basa en técnicas de ‘terapia neural’ que permiten identificar con precisión los puntos de dolor del enfermo. Para después emplear anestesia local en el tratamiento (procaína) para aliviar el sufrimiento de las personas con fibromialgia. Según explica el doctor, las personas que siguen este tratamiento a diario suelen ver resultados satisfactorios en periodos de entre dos y tres semanas de empezar con él. De esta forma, las células nerviosas que están bloqueadas vuelven a activarse. Recuperan su situación habitual, reduciendo así el dolor del enfermo. Este tratamiento no solo permite ayudar a personas con fibromialgia, sino que también tiene aplicaciones para otros problemas. Como la alergia, el asma, la alergia alimenticia y otras dolencias vinculadas con problemas genéticos.

Fahed nació en Ain al-Shara, una localidad situada al oeste de Damasco, la capital siria. Originalmente inició estudios de derecho en la capital siria, pero luego se volcó a la medicina. La inestabilidad política de su país de origen lo impulsó a emigrar, un periplo que va desde su empleo como sanitario en la petrolera estatal argelina Sonatrach, hasta la ciudad alemana de Hajen Wuppertal y Dortmund, donde hizo sus especialidades y aprendió técnicas de cirugía y ortopedia y se especializó en cardiología y radiología, y junto con su hermano Moussa (fallecido en 2016), allí descubrieron el método que los hizo famosos, para posteriormente radicarse en España, país al que le está eternamente reconocido.

Si hay algo que distingue al Dr. Kassis es su honestidad intelectual. Sin querer minimizar la trascendencia de su trabajo, le da a su hermano fallecido el crédito del descubrimiento del método: “él inventó este tratamiento y quiso transmitirlo al mundo, pero no pudo y yo decidí completar su misión”.

Para Fahed la medicina no es un negocio, junto con la atención sanitaria es un derecho humano. Por eso, recordando a su país de origen, Siria, que “tendré siempre en mi corazón mientras esté vivo”, en declaraciones periodísticas afirmó en un mensaje dirigido a la comunidad árabe en la península: “si alguien necesita tratamiento o consejo médico y no tiene dinero para sufragar sus gastos, que venga a mi clínica y yo le atenderé de forma gratuita”.