Del 25 al 28 de abril sesionó en la Casa de los Sindicatos, en Moscú, el primer Foro de la Red Socialista Sovintern, que reunió a representantes de más de 100 partidos socialistas de 70 países del mundo.

La convocatoria al encuentro la realizó Aleskander Mikhailovich Babakov, vicepresidente y secretario de la Oficina del Presídium del Consejo Central del Partido Rusia Justa, fundado en 2006, que se define como una alianza de la izquierda rusa.

El Foro tiene como objetivo central la promoción de la cooperación entre Partidos Comunistas y Socialistas de los Pueblos del Mundo, y se debatirán temas como comunicación política digital, análisis de conflictos geopolíticos y estrategias para fortalecer un frente antiimperialista.

En la jornada de clausura se recibió un mensaje del presidente de la Federación Rusa Vladimir Vladimirovich Putin, y videos de salutación de Evo Morales, ex presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, y Fernando Lugo, expresidente de Paraguay.

En el segmento oratorio Babakov, quien señaló que “el proyecto más importante del Siglo XXI, es la justicia social y agregó: el partido apoya a Putin y a los que luchan por un objetivo central, que es crear las matrices para un feliz vivir. Los pueblos quieren trabajos bien pagados, educación y salud gratuita. Eso, indiscutiblemente no se logra en una sociedad capitalista, sino en el avance continuo hacia el socialismo, hasta lograr transformar a las sociedades no con promesas sino con cambios profundos. El sistema monetario de EE.UU se está desmoronando, y eso, de la mano de Trump está mostrando la idea que para tapar esa caída hay que «huir hacia adelante». Pero de pronto la maquinaria bélica de gran potencia se topa con un antídoto llamado Irán, y las cosas comienzan a complicarse para el imperio, y de paso también para el sionismo. Mientras nuestros oponentes se unen para destruir, nosotros aquí estamos para luchar por el socialismo. No es un sueño, camaradas, es una realidad: construyamos alianzas para fortalecer el socialismo, y la victoria será nuestra” aseveró, para cerrar con los versos de la canción de Chicho Sánchez Ferlosio “Que la tortilla se vuelva” que popularizara el Grupo Quilapayún, y Rolando Alarcón bajo el nombre de “La hierba de los caminos”: “que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan, y los ricos…”  omitiendo el término escatológico final, posiblemente para no ofender alguna sensibilidad.

Haz Al-Din, presidente del Partido Comunista de EE.UU denunció que “el capitalismo no funciona en USA, y por lo tanto no tienen derecho moral sobre otros países, más allá de que se crean quienes dominan el mundo” y resaltó el valor de la izquierda norteamericana” porque “tenemos recursos, ética e historia, a lo que sumamos auto-organización”.

El Frente Sandinista, otro de los convocantes del encuentro, señaló que es la hora de avanzar por el socialismo, «priorizando el diálogo sobre la confrontación».

Booker Ngesa, del Partido Comunista de Kenia, reivindicó el concepto de la soberanía para reforzar la idea de luchar por el socialismo, y expresó la necesidad de confrontar fuertemente contra el imperialismo y el sionismo.

Es un momento difícil a escala mundial, donde la guerra imperialista intenta arrasar con todos y todas. Las tecnologías contemporáneas exigen nuevas formas organizativas, y el enfoque en red permite operar sin jerarquías rígidas y con sistemas de comunicación seguros y eficientes, por lo que se prevé se prevé el lanzamiento de unabiblioteca digitaly unared social basada en inteligencia artificial, concebidas para facilitar la interacción entre movimientos afines a escala internacional.

El evento acogió homenajes por el centenario del nacimiento del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro (que se conmemora el próximo 13 de agosto) ,así como pronunciamientos de respaldo a figuras como Cristina Fernández de Kirchner, expresidente de Argentina víctima de la persecución judicial, lo mismo que Pedro Castillo, expresidente de Perú, y Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de Venezuela secuestrado el 3 de enero de 2026 junto a su esposa Cilia Flores, en una cruenta operación militar del ejército de Estado Unidos en su domicilio en Caracas.