Su líder, Alice Weide declaró “este es un resultado histórico. Estamos arrasando aquí, vamos a arrasar en toda Alemania Oriental, y también a nivel federal. Y lo lograremos en muy poco tiempo, porque cada vez más personas confían en nosotros, porque quieren un cambio político y porque, sencillamente, ya no quieren que les tomen el pelo”, en alusión a las agrupaciones conservadoras como la CDU (Unión Demócrata Cristiana) o el SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania). Si bien alcanzaron 39 escaños en el parlamento regional, le faltan 4 para tener la mayoría absoluta, por lo que es seguro que tendrá que buscar aliados para llegar a esa cifra. Eso va a depender de la cintura política de sus dirigentes, que por el momento se ha mostrado exitosa.
En principio su plataforma se centra en el nacionalismo conservador, el euroescepticismo, rechazo a la UE en realidad, como así también a la inmigración masiva. Pero lo que más preocupa tanto a la prensa hegemónica como a los partidos hoy derrotados, es que la AfD apoya a Rusia, su política exterior y sus aliados. En 2023, diversos medios de comunicación alemanes como Der Spiegel , ARD, Süddeutsche Zeitung, Die Welt, ZDF Frontal, T-Online y Correctiv publicaron hallazgos sobre las conexiones de la AfD con Rusia, dando a entender que el Kremlin estaba detrás de esta nueva experiencia política.
La situación socioeconómica preocupó a los votantes, y por eso optaron por AfD. La tasa de desempleo de Sajonia-Anhalt se situó en el 8,1 % en julio de 2026, muy por encima de la media alemana del 6,4 %. El PIB real del estado se contrajo un 0,2 % en 2025, mientras que la economía alemana en su conjunto creció un 0,2 %, aunque partiendo de una base baja. El estado de Sajonia-Anhalt ya arrastra una deuda de unos 25.000 millones de euros, uno de los niveles más altos de deuda per cápita de Alemania. Si bien no tiene parangón con lo que sucedía 90 años atrás, recordemos que la crisis socioeconómica de la República de Weimar propició el ascenso del nazismo.
La AfD quiere que la economía dependa en mayor medida de los trabajadores alemanes. Sajonia-Anhalt, con una media de edad de casi 50 años cuenta con la población más envejecida de Alemania, esto agrava la escasez de mano de obra en la actualidad y mucho más en el futuro cercano.
“Cuando ves las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”. Al este de Sajonia-Anhalt está el estado de Baja Sajonia, donde según la agencia de noticias alemana DW, el fabricante alemán de automóviles Volkswagen comunicó el pasado 3 de septiembre que la dirección y los sindicatos habían acordado recortar otros 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo de aquí a finales de año, y llegará a 100.000 el número de empleos que serán eliminados, en la mayor reestructuración jamás realizada en la industria automovilística mundial.
La crisis no es patrimonio exclusivo de Sajonia-Anhalt. La situación socioeconómica de los estados de la ex-RDA (los neue Länder) continúa marcada por una profunda brecha estructural frente al oeste. Aunque se han logrado avances innegables en infraestructura y calidad de vida, persisten asimetrías clave en riqueza, productividad y representación corporativa.
El prolongado freno económico que atraviesa Alemania está empujando al país a buscar nuevas palancas de crecimiento en la industria militar, mientras pierde peso el tradicional protagonismo del sector automotor. La antigua locomotora industrial vive su etapa más débil desde la Segunda Guerra Mundial y apuesta por la defensa como una posible salida a la crisis industrial, lo que ha generado preocupación entre sus vecinos, sobre todo Francia. Según reportó Bloomberg recientemente, Volkswagen alcanzó un acuerdo preliminar con la compañía israelí Aurelius Capital para reconvertir su planta de Osnabruck, en Alemania, y destinarla a la fabricación de equipamiento militar junto con la compañía israelí Rafael Advanced Defense Systems. El acuerdo llega después de reportes sobre el proyecto para producir equipos de apoyo para el sistema de defensa Cúpula de Hierro de Rafael, incluidos vehículos pesados para transportar misiles, lanzadores y generadores eléctricos
Como en la primera mitad del siglo XX, Estados Unidos alienta el militarismo como única alternativa para frenar a quienes considera sus adversarios, es decir, a Rusia y por extensión a China. Y otra vez los caballitos de batalla son Japón y Alemania. No aprendieron nada.
