La frase del título fue pronunciada por Abdul-El-Sayed en un acto de campaña  de las primarias 2026 antes de ganar la nominación demócrata para un escaño en el Senado de Estados Unidos por Michigan para las elecciones del 3 de noviembre, y refleja el espíritu de los vientos renovadores que soplan en el casi bicentenario partido.

Las primeras ráfagas de ese viento empezaron a soplar en el 2025. En las elecciones del 4 de noviembre Zohran Mamdani (34) socialista y musulmán, contra todos los pronósticos derrotó a los candidatos de Trump y se consagró como alcalde de Nueva York, la ciudad más poblada de los Estados Unidos

En la misma jornada electoral, Ghazala Firdous Hashmi (62) musulmana nacida en Hyderabad, India, se consagró como la 43ª vicegobernadora de Virginia. Es la primera estadounidense de origen asiático y musulmana elegida para un cargo estatal en Virginia, además de ser la primera mujer musulmana en ganar un cargo estatal en cualquier parte de los Estados Unidos, y Aftab Karma Singh Pureval (43) abogado y político musulmán, hijo de inmigrantes asiáticos (Devinder Singh Pureval, de origen punjabí, provenía de la India, y su madre, Drenko, era refugiada del Tíbet) fue reelegido como alcalde de Cincinnati (Ohio), cargo que desempeñaba desde 2022.

También en dicha jornada la socialista Katie Wilson (43) ganó la alcaldía de Seattle, la octava ciudad más importante de los Estados Unidos. Durante su campaña bregó por imponer mayores impuestos a las corporaciones y programas de vivienda asequible. Es cofundadora de Transit Riders Union, un grupo que impulsa el acceso al transporte público para las personas de bajos recursos, y  ha sido una dura crítica de los desalojos de las personas sin hogar en Seattle.

El mes anterior a la victoria de Abdul, Melat Kiros(29) etíope de nacimiento, (su familia es originaria del Tigray, la más septentrional​ de las diez regiones étnicas de Etiopía) una abogada y miembro del Partido Demócrata y de los Socialistas Democráticos de América, ganó las primarias demócratas del primer distrito de Colorado por aproximadamente seis puntos de diferencia. Confirmando que el dinero ya no gana elecciones, se impuso después de convertir la vivienda, la sanidad, la financiación política y Gaza en las grandes líneas divisorias de la campaña

“No hay cosa más sin apuro que un pueblo haciendo la historia”, dice Alfredo Zitarrosa en sus “Diez décimas de saludo al pueblo argentino”. Un sector de la sociedad civil norteamericana ha despertado del letargo de décadas y se expresa de manera contundente, rechazando la islamofobia, el discurso xenófobo  y la persecución a los migrantes del “inquilino temporal” de la Casa Blanca, título que recientemente le adjudicó la justicia estadounidense a Donald Trump.

Ya dejó ser un anatema en los Estados Unidos la palabra socialista. Lejos están las diatribas del senador Joseph Raymond McCarty (1908/1957) que tanto daño le hicieron a la en declive potencia hegemónica, sobre todo cuando uno de sus discípulos debió renunciar al cargo por mentir en el caso Watergate (1972).