Pix es un sistema de pago electrónico en Brasil lanzado oficialmente el 5 de octubre de 2020, con pleno funcionamiento el 16 de noviembre de 2020. Sus claves de transacción (conocidas como claves Pix) se pueden registrar usando el número de teléfono del usuario, número de CPF o dirección de correo electrónico, o incluso a través de una clave aleatoria que permite acceder a los datos bancarios del usuario de la cuenta y realizar la transacción inmediatamente. Es parte del Sistema de Pago Instantáneo (SPI), que fue establecido mediante comunicado 32.927, de 21 de diciembre de 2018 del Banco Central de Brasil (BACEN) y luego actualizado mediante comunicado 34.085 de 28 de agosto de 2019. No es una criptomoneda, sino un método de pago instantáneo. Las transacciones se realizan en reales brasileños (R$). Las principales características del sistema son la disponibilidad total (las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año), la rapidez de las transacciones que son casi instantáneas, la comodidad de las posibilidades de pago a través de tecnologías como el Código QR, la seguridad, la multiplicidad de casos de uso y posibilidades, la información agregada, la mayor competencia que permite entre entidades financieras, además de la reposición y ahorro que ofrece frente a los TED y DOC existentes.
Pix fue concebido como un sistema doméstico de pagos instantáneos en Brasil, en los años siguientes comenzaron a surgir iniciativas privadas que lo extendieron a operaciones transfronterizas. Fintechs como kamiPay, han explorado su internacionalización, facilitando que usuarios brasileños paguen con Pix fuera de Brasil y que visitantes extranjeros a este país realicen pagos a través de Pix con su moneda de origen.
Consecuencia no deseada del sistema, fue la proliferación de secuestros “expres” en el gigante sudamericano, donde bandas del crimen organizado secuestraban a las víctimas para obligarlas a realizar transferencias bancarias de alto valor a través del Pix, lo que obligó al gobierno a establecer límites máximos para las transferencias.

Tras la experiencia exitosa a nivel local, surgió la propuesta de extenderlo en principio a los países integrantes del BRICS, lo que llevó a agudizar las tensiones entre Brasil y Estados Unidos. La disconformidad de Wáshington es porque sostienen que afecta el comercio internacional en dólares.
En julio de 2025 Washington advirtió que podría aplicar sanciones bajo la Sección 301 de su legislación comercial, el mismo mecanismo utilizado en disputas arancelarias con otros países. No se trata solo de una crítica técnica, sino de una señal de presión económica.
En abril de este año, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyó a Pix en su informe sobre barreras comerciales. Allí cuestionó que el sistema, al ser operado y regulado por el Banco Central brasileño, genera una «desventaja» para empresas estadounidenses. A raíz de los ataques recibidos, el presidente brasileño, Luis Inacio Lula Da Silva, defendió el sistema PIX, calificó el servicio como una herramienta soberana y aclaró que nadie externo debe entrometerse en los asuntos de su funcionamiento.
En resumen, el sistema estatal de pagos Pix se convirtió en el más utilizado de Brasil y desató una disputa con Estados Unidos, que lo considera una amenaza para sus empresas y su influencia financiera se transformó en el eje de una disputa geopolítica con EE.UU, luego de que el Gobierno de Donald Trump lo señalara como una amenaza para empresas de su país y su modelo financiero.
En pocos años, superó los 170 millones de usuarios y se consolidó como el sistema de pago más utilizado en el país.
Su principal ventaja es el costo: las operaciones son gratuitas para personas y tienen comisiones muy bajas para comercios, lo que lo vuelve más competitivo que los sistemas tradicionales de tarjetas. Esto impacta directamente en compañías como Visa y Mastercard, cuyo negocio depende de cobrar por cada transacción.
La reacción del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fue inmediata. El mandatario defendió el sistema como una herramienta de inclusión financiera y soberanía, y aseguró que Brasil no modificará su funcionamiento pese a las presiones externas. El imperio tambalea, y el pedófilo emperador instalado en la Casa Blanca sólo atina a lanzar improperios y amenazas, de las que no se salva ni siquiera Su Santidad León XIV.
