El desguace del Estado argentino no para. El Servicio Meteorológico Nacional, creado en 1872 bajo el gobierno de domingo Faustino Sarmiento, está agonizando y el gobierno de Javier Milei se prepara para dar el golpe final. Hablamos con Silvina Romano, delegada de ATE, sobre la triste realidad que transitan sus trabajadores luego de los 240 despidos del viernes 10 110 en el interior y 130 en la sede central),y las consecuencias del accionar gubernamental.

JAC: ¿Cuál es el futuro de los que quedan afuera? Porque no es una carrera muy común, de hecho no son muchos los meteorólogos en la Argentina.

SR: Justamente ayer lo estábamos hablando con algunos compañeros. Como decis, específicamente meteorólogos que hayan hecho la carrera, ya sea Técnicos en Meteorología, Bachilleres o licenciados, se preparan mirando al SMN como su futuro. Son personas muy preparadas, con una base muy sólida en cuestiones estadísticas y hasta de programación, y es triste ver que después terminan trabajando en esas cosas y no realmente en lo que las quieren aplicar, que es las estadísticas y la programación como finalidad para la meteorología. Porque todos los que hemos pasado por alguna formación universitaria, sabemos que te llenas de una cultura y de un saber que va más allá de lo específico de lo que te recibís, porque todos nos tenemos que complementar con otros conocimientos, pero la finalidad es lo que dice el título.

JAC: ¿Dónde se puede estudiar la carrera de Meteorología?

SR: En la UBA, en Córdoba en la Universidad de los Comechingones, y hace un par de años comenzó la carrera en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

El meteorólogo va a ser perjudicado porque corre el riesgo de su trabajo, y si queda, corre riesgo la calidad de su trabajo. Se desvirtúa el trabajo de mis compañeros porque no va a tener materia prima con la que trabajar, porque el observador meteorológico, que es el que está en la estación a lo largo del país, también está formado por el SMN, dedica su tiempo a hacer un seguimiento y monitorear las variables meteorológicas: ellos se encargan de los datos que luego transferís para que se conviertan en pronósticos, en sistemas de alerta temprana, que se conviertan en esa serie histórica de datos que te permite analizar el futuro. El observador, al igual que el meteorólogo, está formado específicamente para esa función. Lo sacas de ahí ¿y a qué lo mandas? Trabajará de algo pero no de lo que quiere.

JAC: Tengo entendido, corregime si me equivoco, que se necesitarían para un servicio diríamos correcto, algo así como 1200 trabajadores en el Servicio, había 780 y ahora con los despidos quedan alrededor de 540. ¿Es así?

SR: Cuando llega Macri al poder, también con sus ideas de modernizar el Estado, puso bajo la lupa todos los organismos estatales, el nuestro también. Se hizo el relevamiento de lo que era “planta óptima” ¿Qué significa eso? Ver el número de trabajadores que permiten que el organismo funcione en forma óptima. Pero lo que hay que tener en cuenta es que cuando vos decis “forma óptima”, es el número justo que te permite funcionar, que no significa el que realmente necesitas. Porque por la extensión de nuestro país necesitas un número mucho mayor. Están liquidando a todos los observadores meteorológicos, que es quien transmite los datos sin los cuales no sos nada. El país se va a quedar sin sistemas de alerta robustos, sin pronósticos para el campo. Los que cultivan saben muy bien, a partir de nuestros informes, si les conviene o no cultivar o cosechar en tal o cual fecha. Nuestros especialistas trabajan con otros organismos fundamentalmente el del Manejo del fuego para prevenir incendios forestales. Después, que el gobierno nacional no tome cartas en el asunto porque quizás le conviene que esas tierras estén arrasadas por el fuego para después venderlas al mejor postor, ya es otra discusión que no me corresponde dar.

JAC: Además hay que tener en cuenta otros detalles como las posibles bajas: a veces transitorias por enfermedad, o por fallecimiento, etc.

SR: Exacto. Nosotros en este momento somos en total 970 trabajadores, contando el plantel militar, que no hace carrera dentro del Servicio, puede pasar que se te vaya rápido porque quiere hacer carrera en lo militar, aparte, se retiran más jóvenes, o los cambian de lugar. Es un grupo de trabajadores que no lo podes considerar “ad aeternum”. En cambio los civiles, que nos capacitamos y formamos para estar ahí, que nuestra meta es trabajar en el Servicio, es el eslabón que este gobierno quiere cortar, porque lo que quiere achicar es la planta civil, no la de militares, pero tampoco la quiere agrandar. En definitiva, te das cuenta que el discurso, como nos hablan las autoridades como el Director del SMN. El Lic. Antonio Mauad, expiloto de la Fuerza Aérea combatiente de Malvinas, que sabe muy bien la necesidad de un pronóstico aeronáutico para poder volar, nos decía que “no cuento con los militares porque se están retirando, jubilando”, y tampoco hay más que puedan trabajar porque el militar que trabaje en el Servicio tiene que ser observador meteorológico. Evidentemente, consideran que ese grupo de observadores también tiende a desaparecer. De acá a cinco años dijeron que se van a quedar casi sin observadores militares. En  sector civil hay personas que están para jubilarse, y por sobre todo con un país con la economía como está, buscas otro trabajo. Entonces te terminas yendo a hacer algo que no es lo que te gusta porque necesitas tener un peso en el bolsillo. Ellos apuntan a que el Servicio, por todos los motivos que se pueda enumerar, se quede sin personal.

JAC: Te pregunto por el tema de migración, porque tengo entendido que Brasil le da mucha más bolilla a la meteorología que lo que hace la Argentina. ¿Sería, hipotéticamente hablando, una solución para algún meteorólogo argentino, ir a trabajar a Brasil en la misma disciplina?

SR: Nuestros meteorólogos de por si trabajan con los meteorólogos brasileros, porque el tema de los servicios meteorológicos a nivel mundial, hay un trabajo integrador entre todos los servicios. De hecho, acá se trabaja en lo que se llama

Centro Regional de América del Sur, que abarca Chile, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay, donde Argentina y Brasil se podría decir que son las cabezas de ese grupo de trabajo. Si vos sabes meteorología, sistemas o matemáticas, podés trabajar en otro país, pero no tenemos compañeros que estén enfocados o pretendan irse a Brasil, porque quieren hacer ciencia acá; no se habla de una posibilidad de migrar, cuando lo que quieres seguir estudiando es la climatología de este país. Todos han salido de universidades estatales y realmente devuelven al país lo que la universidad pública les dio.

JAC: Para tener una idea, ¿Cuál es el sueldo de un pronosticador o un observador?

SR: El sueldo promedio de un observador meteorológico, con una antigüedad de 10 años, no llega a $ 800.000, lo que lleva en muchos casos a hacer otro trabajo en los días que no tenés trabajo en el Servicio. El sueldo promedio de un pronosticador, la mayoría son Licenciados en Ciencias de la Atmósfera, con una antigüedad de 5 años, $ 1.200.000 o $ 1.100.000.}

JAC: De todas maneras, no es lo que podríamos decir la panacea ni mucho menos.

SR: No es el sueldo que te mantiene dentro del Servicio. Es todo personal contratado, donde nos renuevan el contrato año a año y donde la cláusula que estás firmando al firmar el contrato dice que si el empleador decide rescindir el contrato sin causa lo rescinde.

JAC: Es lo que se llama Ley Marco de Regulación de Empleo Pública Nacional No. 25164 (1999, Carlos Saúl Menem). La rescisión de contrato no implica pago de indemnización.

SR: Exacto. Cuando te rescinden el contrato, ya sea durante el año o el 31 de diciembre, no está pactado el pago de una indemnización. Te vas con el sueldo en curso y si tenes algo de aguinaldo o vacaciones adentro. Te vas, literalmente, con una mano atrás y otra adelante, con un bagaje de conocimientos que forjaste durante todos los años de trabajo, y con capacidades que lamentablemente no podes volcar en otro trabajo, con la amargura de quedar completamente en la calle. Lo que pierde el país es importante ponerlo en la balanza: la producción de conocimiento, las capacidades que se desarrollan dentro del Servicio.

JAC: Hace cuatro años se presentó en el Congreso un Proyecto de Ley Profesional de Meteorología (lo presentó la exsenadora del MPN Luciala Crexell, hoy embajadora en Canadá – N de R) ¿en que quedó eso?

SR: Me imagino que estás hablando de que el meteorólogo sea profesional. Todos tienen carreras universitarias, pero los meteorólogos no tienen como el abogado o el médico matrícula. Hay muchos intereses creados por algún sector que no le conviene, porque si no en los medios de comunicación no podría hablar alguien que no tenga título (matricula). Se estudian un libreto, lo saben expresar y listo. Hay quienes defienden continuamente nuestro organismo como si estuviesen dentro de él: Matías de TN, José Bianco, Sergio Jalfi, que tienen bien claro para qué sirve el Servicio Meteorológico Nacional. Tenés modelos y actrices que dan el pronóstico en la tele, muy bien vestidas pero no son de la carrera.