El l8 de marzo falleció en nuestra ciudad Gabriela Bembibre, militante de General Rodríguez de la Organización Nacional Peronismo Militante.

Con mucha tristeza la despidieron sus compañeros. “Brillarás Gaviota, porque tu llama quedará prendida siempre, diste un paso al comando celestial peronista. Me guardo tus palabras para siempre”, fueron las sentidas palabras con las que la despidió el Secretario General de la organización Diego Monte. “Te vamos a recordar cada día. Hasta siempre, compañera: Peronismo Militante de General Rodríguez, despide a una verdadera militante leal” agregó Mirna Santillán.

Nació en Buenos Aires el 11 de mayo de 1965. Comenzó su militancia política en el año 1983 con la vuelta de la democracia en la Facultad de Derecho de la UBA. Ahí militó en la JP Regional, luego en la Unidad Básica Padre Mujica de Caballito, participando en la Juventud Peronista de la misma. Durante estos años participó de distintas convocatorias como la que se hizo en defensa de la democracia contra la rebelión carapintada durante las Pascuas de 1987.

Durante los 90 ingresa a trabajar a un jardín municipal de la Capital Federal,  y luego de organizar la toma del mismo por falta de pago, la llaman a incorporarse al sindicato de municipales de CABA.

Después de 2005 no participa en política hasta que luego de un breve pasaje por organizaciones en el distrito de Ituzaingó del cual es oriunda, en el año 2014 se incorpora al Peronismo Militante de Gral. Rodríguez, siendo parte de la conducción en el distrito y acciones de la organización acompañando el rol del responsable político Diego Monte, hasta que hace tres meses decidió resignar el rol por razones de salud.

Durante toda su trayectoria como militante política Gabriela cumple un papel fundamental en la organización de dispositivos territoriales que Peronismo Militante lleva adelante, como entrega de viandas alimentarias en diferentes barrios,  la Colonia de verano Eva Perón y el Centro Cultural Leonardo Favio, donde es la impulsora y promotora de la apertura del espacio.

Todas las tareas que llevó adelante, hasta la fecha de su partida, fueron marcadas a fuego por su corazón desinteresado. “Gaviota”, como le decían, era militante de alma, capaz tanto de dar una discusión de alto nivel, como de hacer territorio, pero sin lugar a dudas por poner en cada lugar su corazoncito peronista.