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LA GEOPOLÍTICA DE LOS GASODUCTOS

El inicio de la Operación Militar Especial (OME) de Rusia en Ucrania en 2022 y las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos contra el gigante euroasiático,…

El inicio de la Operación Militar Especial (OME) de Rusia en Ucrania en 2022 y las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos contra el gigante euroasiático, a lo que se suma la guerra de Estados Unidos contra Irán y sus secuelas iniciada por Trump en febrero de este año, han producido una crisis sin precedentes en materia energética con el alza de los precios de los combustibles fósiles y una búsqueda frenética de nuevas rutas para el transporte del gas y el petróleo para esquivar el estrecho de Ormuz y los ataques de los huties, que han convertido al Mar Rojo en un foco de inseguridad y al estrecho de Bab el Mandeb en un cuello de botella similar al del Golfo Pérsico.

En ese contexto, debe entenderse el envío de tropas a Níger, aprobado por el Parlamento de Argelia el domingo 25 de octubre, con el objetivo declarado de “asegurar la protección de los intereses energéticos y económicos comunes”. La región que abarca Níger, Malí y Burkina Faso se ha visto golpeada por la violencia de grupos armados vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, que solo la presencia del Cuerpo Africano del Ejército Ruso ha podido frenar.

Superando viejas rencillas y un conflicto que estuvo a punto de llegar a la ruptura de relaciones diplomáticas, las relaciones se empezaron a recomponer en febrero pasado con la visita a Argel del presidente de Níger, Abdourahamane Tchiani, y en agosto pasado, Argelia expresó públicamente su apoyo a Níger frente al intento de golpe de Estado, enviando una delegación acompañada por cuatro aviones de combate Sukhoi Su-30 de fabricación rusa, un avión de transporte y un avión cisterna, incluyendo la donación de una central eléctrica de 40 MW en Niamey.

Entre los rumores que circulan profusamente en redes sociales, se destaca el que indicaría que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) también enviaría tropas Níger, consultamos al representante del Frente Polisario en Argentina, el poeta Mohammed Ali Salem, quien desmintió tajantemente la especie: “nada absolutamente. Es una fake news, ni lo hay ni lo habrá. Hace años, a finales de los 80, Gadafi nos pidió intervenir junto a él en Chad, en contra del pueblo chadiano, y le hemos dicho que no. Nuestra determinación y nuestra prioridad es la liberación del territorio saharaui de la ocupación de Marruecos, y en eso seguimos”. Durante décadas, la política exterior argelina centrada en la soberanía, la no injerencia y el rechazo a las intervenciones militares extranjeras, salvo el apoyo a Egipto en la guerra árabe-israelí de 1973. Ahora, ha decidido poner su inigualable poderío al servicio de la paz en el Sahel. Las tropas se desplegarán previsiblemente en Madama, al norte de Níger, una antigua base de la Operación Barkhane (una misión militar de contrainsurgencia liderada por Francia en la región del Sahel africano, la cual comenzó el 1 de agosto de 2014 y finalizó formalmente el 9 de noviembre de 2022, poco después de la asunción de Ibrahim Traoré como presidente de Burkina Faso) situada a unos 85 kilómetros del campo petrolífero de Kafra, operado por Sonatrach y la estatal nigerina Sonidep.

Más allá de la difundida explicación de que Argelia quiere proteger el avance de la construcción del gasoducto transahariano (también conocido como gasoducto transafricano o NIGAL), Argelia y Níger tienen un enemigo histórico común: Francia, que según analistas conocedores del medio, está detrás de las guerrillas seudo islámicas que asolan a los países de la Alianza de Estados del Sahel (AES).

No obstante, lo cierto es que Sonatrach, la compañía estatal argelina trabaja con Níger en el proyecto del Gasoducto Transahariano (TGSP), concebido para transportar gas natural desde Nigeria, a través de Níger, hasta Argelia, con destino final a los mercados europeos, con una extensión de 4.126 kilómetros y un coste estimado de 13.000 millones de dólares. Está diseñado para transportar hasta 30 mil millones de metros cúbicos (bcm) de gas natural.

En junio de 2026, los ministros de energía de Argelia, Nigeria y Níger se reunieron en Argel y más tarde marcaron un hito significativo en la provincia argelina de Adrar: el del gasoducto transahariano (TSGP) largamente retrasado. Argelia está contribuyendo aproximadamente del 10 al 12% de las importaciones de gas de la UE a través de los gasoductos existentes y el GNL, y el TSGP mejoraría esto al agregar volúmenes nigerianos a la capacidad de exportación de Argelia.

Para Nigeria, el proyecto ofrece un camino para monetizar sus vastas reservas de gas más allá de las exportaciones de GNL, generando ingresos, empleo y desarrollo de infraestructura, al tiempo que apoya su ambición de convertirse en un importante exportador de gas.

No es el único proyecto en marcha para Nigeria. El gasoducto del Atlántico africano (AAGP), también conocido como gasoducto Nigeria-Marruecos (NMGP), es un gasoducto de gas natural de 6.900 kilómetros previsto para el transporte de gas desde Nigeria a los países costeros de África occidental y, a través de Marruecos, hacia los mercados europeos. Con una capacidad anual de 30 mil millones de metros cúbicos, también está destinado a abastecer a los países del Sahel sin litoral. Los costos se estiman en US$25 mil millones. Una vez completada, la AAGP será la tubería offshore más larga del mundo
El proyecto también debe verse en el contexto de la rivalidad argelino-marroquí.

Por un lado, la AAGP está en competencia con un gasoducto planificado respaldado por Argelia que conecta Nigeria con Europa, el gasoducto transahariano: el TSGP es una ruta más corta y podría completarse antes, pero a diferencia del TSGP, la ruta de la AAGP evita la precaria situación de seguridad del Sahel.

El gasoducto se extenderá por la costa atlántica africana durante 5.600 kilómetros desde la isla de Brass, Nigeria, hasta Dakhla, en el territorio de la RASD ocupado ilegalmente por Marruecos. Incluyendo las ramas de suministro a los países a través de cuyas aguas pasa, la longitud total del gasoducto es de 6.900 kilómetros. También se conectará al gasoducto existente de África Occidental, que ya vincula a Nigeria con Benin, Togo y Ghana. La extensión beneficiará a otros países: Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bissau, Gambia, Senegal, y Mauritania. El proyecto se hizo más urgente para Marruecos cuando las exportaciones de gas de Argelia a Marruecos a través del Gasoducto Magreb-Europa cesaron después de que los dos países rompieran relaciones diplomáticas en 2021.

Por otro lado, el éxito de la AAGP depende de una resolución del conflicto del Sáhara Occidental. Marruecos ocupa ilegalmente los dos tercios del territorio de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) La monarquía marroquí está buscando apoyo internacional para su Propuesta de Autonomía del Sáhara Occidental, que propone la autonomía bajo soberanía marroquí, en abierto desafío al plan de la ONU para la realización de un referéndum en el territorio ocupa, sobre todo porque el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) se extingue el 1 de noviembre de 2026, y no hay probabilidades de que se extienda por otro período.
Por ahora, Estados Unidos e Israel, Francia, España, Emiratos Árabes Unidos (Argelia rompió relaciones en setiembre de este año) Arabia Saudí, Qatar, Senegal, la República Democrática del Congo, Egipto, Malí (quien en abril pasado retiró su apoyo a la RASD) Canadá, Suiza, Honduras y Ecuador han apoyado el plan de Mohamed VI, un magro resultado para la diplomacia del dólar desplegada.