SE EXTIENDE EL “TIRO EN EL ´PIE” COMO DEPORTE
La espectacular caída en las encuestas de la imagen de Donald Trump por el aumento del precio de los combustibles preocupa al inquilino temporal de la Casa Blanca…

En Rusia, la prohibición de exportar diésel a países no productores comenzó a regir el 31 de enero de 2026 y se amplió a los productores el 9 de julio, pero en el contexto de la nueva entente el Departamento del Tesoro estadounidense anunció la suspensión temporal de las sanciones sobre las entregas de diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027, quedando autorizadas todas las transacciones relacionadas con la venta, entrega, descarga e importación de combustible diésel de origen ruso, incluida su entrada a territorio estadounidense, y el vice primer ministro ruso Alexánder Novak, declaró que «Rusia está dispuesta a suministrar volúmenes adicionales de diésel al mercado estadounidense, así como a todos nuestros socios», dejando con la boca abierta a la Unión Europea, que por estos días instrumentó un nuevo paquete de sanciones a Rusia.
Se prevé exportar 300.000 toneladas en octubre, 500.000 toneladas en noviembre y hasta un millón de toneladas en diciembre, y los suministros podrían alcanzar los tres millones de toneladas mensuales en los primeros meses del año próximo.
El episodio muestra una vez más que Estados Unidos no es un aliado confiable, como lo experimentaron en carne propia los países del Golfo Pérsico ante la inacción de Wáshington frente a los ataques iraníes y más recientemente, de la renuencia a colaborar con Arabia Saudita para frenar la embestida de los huties, que culminó con la toma de ciudades estratégicas sobre el Mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb.
En términos coloquiales, fue algo así como decirle a la UE “agarrate del pincel que te saco la escalera”. Europa está atravesando una seria crisis social, económica y política por las sanciones a Rusia debido a la Operación Militar Especial de la nación euroasiática en Ucrania, y en lugar de buscar una solución del problema en términos diplomáticos, apela a una retórica punitivista y de confrontación, el auge de la carrera armamentística, sobre todo en Alemania, el Reino Unido, los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y Finlandia, que recuerda a los prolegómenos de la Primera guerra Mundial.
En ese contexto, el lúcido socialdemócrata primer ministro eslovaco Robert Fico advirtió que “a los políticos antiestadounidenses y rusófobos de que pronto podrían estar repostando en las gasolineras de la Unión Europea con diésel estadounidense caro, pero de origen ruso». Diecinueve países del bloque, entre ellos Alemania, Francia e Italia, registraron máximos históricos en los precios de los combustibles. El abandono del combustible ruso y la apuesta por los suministros estadounidenses han dejado a Europa en una posición aún más vulnerable. En agosto, EE.UU suministró cerca de la mitad del diésel importado por la UE, mientras que la cuota del combustible estadounidense en las importaciones del Reino Unido y los Países Bajos alcanzó entre el 62% y el 72%.
Greg Simons, politólogo e investigador en el Instituto de Estudios Rusos y Euroasiáticos de la Universidad de Uppsala, en Suecia. y profesor de la Universidad Internacional Daffodil de Bangladés, en declaraciones al portal Rusia Today afirmó que “la guerra económica no tiene efectos unilaterales solo sobre el país al que va dirigida, también afecta a quien la impone: el efecto es bidireccional”, algo que advertimos cuando se inició la OME en febrero de 2022, y agrega “la élite política europea ha gastado imprudentemente un capital político considerable en la guerra económica para poner a Rusia de rodillas, algo que no ha logrado”.
Las consecuencias del aumento de los precios de los combustibles también se hacen sentir en todos los ámbitos de la vida europea. Aunque bajaron ligeramente en octubre siguen siendo un 40% superiores a los de hace un año, y en cuanto a las reservas, los depósitos de gas de la UE están llenos solo en un 67 %, frente al 80 % del año pasado. Analistas advierten de posibles subidas de precios durante el invierno boreal, especialmente ante la prohibición de todas las importaciones de gas natural licuado ruso a partir del 1 de enero de 2027.
La Transport & Environment (T&E) (Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente) es la principal organización no gubernamental (ONG) y red de grupos ecologistas de Europa dedicada a promover un transporte limpio y sostenible, estima que el encarecimiento del combustible genera un sobrecosto de 203 millones de euros (unos 226 millones de dólares) diarios para Europa. Desde finales de febrero, el gasto adicional acumulado solo en diésel para el transporte por carretera ronda los 40.000 millones de euros (unos 45.000 millones de dólares).
Trump en política interior, practica el deporte de darse un tiro en el pie: Europa lo hace en política exterior.
