El alineamiento feroz de Japón con Estados Unidos es un factor de inestabilidad en Asia porque alienta el rearmamento de Japón, incluso al margen de los tratados firmados luego del fin de la 2ª Guerra Mundial en 1945. El viejo refrán que dice que «el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra» se cumple una vez más.
Un poco de historia
La llegada del comodoro Matthew C. Perry a Japón el 8 de julio de 1853 con sus cuatro navíos de guerra fue el acontecimiento clave que puso fin a más de 200 años de aislamiento de Japón (periodo conocido como Sakoku), mediante los Tratados de Kanagawa. Hasta ese momento el Imperio japonés sólo comerciaba con Corea, China y los Países Bajos.
Dentro de la apertura comercial promovida, ocupó un lugar importante el negocio de la venta de armas y modernización del ejército imperial por los países occidentales, especialmente Francia y el Reino Unido. Entre otros, se puede mencionar al comerciante escocés Thomas Blake Glover, vendió barcos de guerra y fusiles, junto con la posibilidad de que expertos militares angloamericanos (en su mayoría ex-oficiales) pudieran haber tenido implicación directa en ese esfuerzo militar.
Francia no se quedó atrás y apoyó la modernización de las fuerzas armadas para la construcción de un ejército moderno y poderoso, y una marina con un núcleo de ocho barcos de guerra a vapor, por ese entonces la más poderosa de toda Asia.
En 1865, se construye en Yokosuka el primer arsenal naval moderno de Japón, bajo la dirección del ingeniero francés Léonce Verny y en enero de 1867, llega una Misión Militar Francesa para reorganizar el ejército y crear una fuerza de élite, y se realiza un pedido a los Estados Unidos para comprar la nave de guerra acorazada CSS Stonewall, construida por los franceses.
Esa modernización es la que le permitió al gobierno imperial sofocar en poco tiempo la guerra del Año del Dragón (1868/1869), consolidar la figura del emperador y abrir la puerta para el posterior dominio de Asia durante las décadas siguientes: el 27 de febrero de 1876, después de ciertos incidentes, impuso el Tratado de Ganghwa de 1876, obligando a Corea a abrirse al comercio con Japón y otras potencias, además de proclamar su completa independencia de China; primera guerra sino-japonesa (1894/1895), por la que entre otros logros obtuvo, mediante el Tratado de Shimonoseki el control de la isla de Taiwan (se mantuvo hasta el fin de la 2da. Guerra Mundial); Japón firmó la alianza anglo-japonesa de 1902 (para frenar el expansionismo ruso en Asia Orienta) y luego venció a Rusia en la guerra ruso-japonesa (1904(1905) y ocupó Viet Nam (1940/1941) durante la 2ª Guerra sino-japonesa (1937/1945).
Resurgimiento del militarismo nipón
En 2023, el Ministerio de Defensa japonés firmó un contrato con Mitsubishi Heavy Industries para desarrollar un misil guiado lanzado desde submarinos; otro programa oficial, iniciado ese mismo año, se centra en el desarrollo de un misil guiado hipersónico de fabricación nacional, y los trabajos continuarán hasta 2031.
Las Fuerzas de Autodefensa de Japón están equipadas con aviones, misiles, interceptores y otras armas estadounidenses. Japón es el primer y, hasta la fecha, único país del mundo que fabrica bajo licencia misiles tierra-aire Patriot, y es el primer receptor extranjero de misiles de crucero subsónicos Tomahawk, que se utilizaron en las pruebas realizadas en julio pasado en el Océano Pacífico, y marcaron el inicio de la incorporación de misiles de crucero estadounidenses de largo alcance a la Armada japonesa que planea equipar con estas armas de última generación otros cuatro destructores dotados del sistema Aegis — JS Chokai, JS Kirishima, JS Haguro, JS Myoko y JS Atago, y está prevista la adquisición de 400 misiles —variantes Block IV y Block V— para finales del año fiscal 2027.
También para 2027, la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón tiene previsto incorporar al servicio el primer destructor de la clase ASEV. Aunque se lo designa modestamente como un «buque de defensa antimisiles«, en realidad se trata de un crucero lanzamisiles. Contará con 128 celdas modulares de sistemas de lanzamiento vertical (VLS), capaces de albergar misiles guiados navales Standard Missile, misiles antibuque y misiles de ataque, desde los Tomahawk hasta futuros misiles hipersónicos de fabricación nacional.
Recientemente, el Ministerio de Defensa de Japón incluyó oficialmente los submarinos nucleares en su revisión de la política de defensa, allanando el camino para que Tokio evalúe la viabilidad de construir este tipo de buques junto con su flota convencional. EE.UU sería el principal socio industrial de Japón en este proyecto, aunque el Reino Unido o Francia, como antes de la 2da. Guerra Mundial, no se quedarían afuera.
Eso no es todo: junto con el Reino Unido e Italia, Japón participa en el Programa Aéreo de Combate Global (GCAP) para desarrollar un caza de sexta generación. El programa pretende finalizar los requisitos y las especificaciones técnicas de la aeronave para finales de 2027.
En una muestra que la hace acreedora al Premio Mundial del Cinismo, durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, instó a la ONU a eliminar de su Carta las referencias a Japón y Alemania como «estados enemigos”, mientras niega su historia de agresión y glorifica crímenes de guerra, al tiempo que refuerza sus capacidades militares, ha levantado la prohibición auto impuesta a las exportaciones de armas, acelera la remilitarización, ampliado el gasto en “defensa” y busca abandonar sus «tres principios no nucleares» (el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, pidió en julio pasado una «discusión sin un tabú» sobre el tema), olvida mencionar a Estados Unidos en la conmemoración del lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945 que mató a más de 210.000 personas civiles no combatientes, y propone revisar la Constitución pacifista, sepultando en el olvido la Doctrina Fukuda de 1977, el mismo año que se estableció Japón como uno de los primeros socios de diálogo de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y en la 26a Cumbre ASEAN-Japón celebrada el 6 de septiembre de 2023 en Yakarta, la ASEAN y el Japón aprobaron una Declaración Conjunta sobre el establecimiento de la Asociación Estratégica Integral (CSP) ASEAN-Japón.
Uno de los principales objetivos de la ASEAN es fomentar la paz y la estabilidad regional. ¿Este rebrote del militarismo nipón, no va en un sentido contrario?
Takaichi quiere convencer al mundo de que reivindicando el desempeño japonés en el marco de las Naciones Unidas borra la masacre de Nanking, el ataque a Pearl Harbor, o las llamadas «mujeres de consuelo» (ianfu en japonés) 200.000 mujeres y niñas de Corea, China, Filipinas, Taiwán, Indonesia y Vietnam, que el ejército imperial japonés obligó a la esclavitud sexual durante la Segunda Guerra Mundial.

