Desde el inicio de su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha emprendida una guerra contra el periodismo en general y algunos periodistas y medios como CNN o ABC News.
Pero la medida adoptada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por su sigla en inglés) es algo inaudito e inédito, que pone en peligro la libertad de expresión configurando un verdadero abuso de poder.
Bajo la presidencia de Brendan Carr, aliado del presidente Donald Trump, el organismo rector de las comunicaciones, ordenó en abril pasado, la revisión anticipada de ocho licencias propiedad de ABC, mucho antes de que esté previsto que expiren, entre dos y ocho años específicamente.
El hecho se produjo poco después de que un chiste del presentador nocturno de ABC Jimmy Kimmel, un crítico abierto de Trump, enfureciera al presidente.
“Una y otra vez, la Administración ha atacado la expresión de ABC: las historias que informan sus periodistas y los puntos de vista que emiten sus programas de la cadena Con el tiempo, esos ataques han escalado hasta convertirse en exigencias explícitas de que ABC sea despojada de sus licencias de radiodifusión debido a su expresión. Ante esta amenaza existencial, los demandantes no tienen otra opción que buscar reparación en el poder judicial por la represalia flagrante de la Administración contra su expresión protegida por la Primera Enmienda” denuncian en la demanda presentada ante la justicia por ABC, su empresa matriz Disney y las ocho estaciones locales cuyas licencias se ven afectadas.
La denuncia fue corroborada por Anna Gómez, representante demócrata en la FCC: “durante meses, la FCC ha librado una campaña de censura y control contra las estaciones de ABC de Disney, utilizando la amenaza de revocar licencias de radiodifusión para castigar a una empresa por una expresión que a esta administración no le gusta”.
La analista financiera Ana Nieto, consultada por la agencia de noticias alemana Deutsche Welle, sostuvo que “puede devastar el negocio de noticias de ABC, que le aporta sustanciales ingresos por anuncios anualmente y derechos de transmisión atribuidos a estas estaciones, ingresos que podrían evaporarse. La palabra devastadora ha sido la que utilizó el abogado en la demanda para calificar el riesgo en el que está la compañía en este momento. Por otra parte, Disney afirma que la situación ya está afectando a la cadena y a uno de sus programas estrella “The view”, hecho por mujeres y creado hace más de 30 años por Bárbara Wallters. El gobierno quiere modificar como este programa, muy influyente, gestiona entrevistas políticas y actualmente Disney dice que hay algo de autocensura ya. En su demanda dice que la campaña de la FCC les hace daño a ellos personalmente, pero que para el resto de las emisoras, es un aviso”.
Al descontento creciente de los ciudadanos estadounidenses por el alza del costo de la vida, el aumento de las naftas producto de la guerra con Irán, también cuestionada vehementemente por la ciudadanía junto con el alza de los alquileres y el prohibitivo costo de los inmuebles que pulveriza el sueño americano de la casa propia, todo ello por la política de aranceles trumpista, se suma este ataque desmedido a la opinión divergente de medios periodísticos con la agenda oficial. Trump en su campaña de 2024 prometió bajar la inflación y mejorar la calidad de vida, pero ha hecho todo lo contrario.
Por eso no es casual la caída del inquilino temporal de la Casa Blanca en las encuestas. Según CNN reflejan una caída de 60 puntos en la confianza sobre la economía, mientras las políticas migratorias también generan preocupación. Las encuestas realizadas durante los últimos tres meses sitúan la aprobación presidencial en alrededor del 39 por ciento y la desaprobación cerca del 57 por ciento, una diferencia promedio superior a los 18 puntos porcentuales.
Según la encuestadora Cook Political Report, muchos distritos que anteriormente favorecían a los republicanos, han comenzado a virar hacia el campo demócrata.
Si bien esos datos no aseguran una victoria automática del Partido Demócrata, es factible que obtengan la mayoría de los 435 escaños de la Cámara de Representantes. Un poco más reñido es el panorama en la Cámara de Senadores. Actualmente, el Partido Republicano tiene 53 escaños y el Partido Demócrata 47. Desde tiendas republicanas entienden que sus rivales podrían llegar a incorporar a su filas tres senadores más, y los más pesimistas elevan la cifra a 4, con lo que la oposición a Trump se alzaría con ambas cámaras y estaría a la vuelta de la esquina el juicio político (impeachment) al primer mandatario, algo que éste había advertido en enero de este año.

