«Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar» es el inicio de un refrán popular español que advierte que si algo malo le sucede a alguien cercano, debes tomar precauciones para que no te pase a ti también.
En el inicio de su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump empezó a atacar a los BRICS, sobre todo por su política de desdolarización y en enero pasado amenazó a todos los miembros con un arancel comercial del 10%.
Si bien ya estaba previsto con anterioridad y no tiene relación directa con el ataque a Venezuela del pasado sábado 3 de enero, el viernes 9 de enero comenzaron los ejercicios navales “Voluntad de Paz 2026” localidad sudafricana de Simon’s Town, con el objetivo de fortalecer la cooperación en defensa y salvaguardar las rutas marítimas internacionales.
China, Rusia y Sudáfrica ya habían realizado ejercicios conjuntos en noviembre de 2019 y febrero de 2023, pero “Voluntad de Paz 2026” marca un hito como el primer ejercicio multilateral en el marco de los BRICS Plus, una expansión de un bloque geopolítico originalmente integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica para incluir a otros seis países: Egipto, Indonesia, Arabia Saudita, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos.
El evento incluye la participación activa de las armadas de China, Rusia, Irán y Sudáfrica, y se extenderá hasta el viernes 16 de este mes; otros miembros del bloque, como la India, Egipto, Brasil, Etiopía y Arabia Saudita, enviarán observadores. La especie ha generado preocupación en Wáshington y algunos analistas sostienen que en el corto plazo aumentará el deterioro de las relaciones entre Pretoria y la Casa Blanca, porque a las denuncias de Trump sobre racismo contra sudafricanos blancos se añade la calificación de “grupo antiestadounidense” a los BRICS.
El bloque empezó apuntando al intercambio comercial independiente de las imposiciones norteamericanas que asfixian al comercio internacional, pero teniendo en mente que tarde o temprano tendrían que abordar el tema militar: lo sucedido en Venezuela les dio la razón.
La actividad debe entenderse como un mensaje geopolítico en primer lugar de advertencia a Estados Unidos, a la vez que un atisbo de esperanza a los países que claman al cielo porque algo o alguien le pare la mano a esta política injerencista e imperialista del “primate con corbata” como dice el expresidente ecuatoriano al referirse a Trump.
Para los BRICS, la cooperación marítima es esencial para la paz y la protección del comercio internacional, hoy en peligro tanto por las ejecuciones extrajudiciales de Estados Unidos a pescadores colombianos en el Caribe como por la piratería que ejerce la Marina de Estados Unidos en aguas internacionales.
