La sesión del Concejo Deliberante de General Rodríguez comenzó este jueves con una decisión que modificó la composición del cuerpo legislativo. La presidenta del bloque Fuerza Patria, Patricia Peña Hernández, dio lectura al pedido de licencia presentado por el concejal Javier A. Tarragona, quien decidió apartarse temporalmente de su banca hasta que se aclare en sede judicial la situación que tomó estado público durante las últimas horas.
El escrito, fechado el 12 de agosto de 2026 y dirigido a la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Silvia Figueiras, fundamenta la decisión en razones de «responsabilidad institucional» y en la voluntad de Tarragona de preservar el normal funcionamiento del cuerpo deliberativo.
La presentación se produce en el marco de una situación que derivó en una investigación judicial a partir de manifestaciones contenidas en una denuncia de carácter anónimo, según surge expresamente del documento firmado por el edil.
Tarragona: «No tengo absolutamente nada que ocultar»
En su presentación, Tarragona sostiene que la imputación que se formuló en su contra es «absolutamente falsa, infundada y ajena» a su conducta personal y pública.
El concejal afirma, además, que está de acuerdo con que las manifestaciones contenidas en la denuncia sean investigadas y esclarecidas por la Justicia y manifiesta encontrarse «a entera disposición del Ministerio Público Fiscal y de cualquier autoridad judicial que intervenga».
«No tengo absolutamente nada que ocultar», sostiene en otro tramo del escrito, en el que también expresa su voluntad de prestar toda la colaboración que le sea requerida para contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Javier Tarragona también deja asentado que confía en que la investigación judicial permitirá demostrar, según sus propias palabras, su «absoluta inocencia y la falsedad e inconsistencia de las imputaciones» que circularon respecto de su persona.
Una licencia que, según el concejal, no implica reconocimiento de las acusaciones
Uno de los puntos centrales del pedido de licencia es la aclaración de que la decisión de apartarse temporalmente de la banca no implica aceptar ni validar las acusaciones.
El escrito señala expresamente que la solicitud «no constituye reconocimiento, aceptación ni convalidación alguna de las afirmaciones difundidas».
Por el contrario, Tarragona explica que se trata de una decisión personal destinada a garantizar que la investigación pueda desarrollarse sin que su condición de concejal pueda ser utilizada para insinuar privilegios, interferencias o condicionamientos institucionales.
En ese sentido, afirma que no pretende ampararse en su función pública ni sustraerse a investigación alguna y sostiene que desea que «se investigue todo lo que deba investigarse y que la verdad pueda establecerse con absoluta claridad».
El regreso de Sebastián Piccardo al Concejo
La licencia de Tarragona produjo, simultáneamente, un movimiento dentro del Concejo Deliberante.
En su lugar volvió a ocupar una banca Sebastián Gabriel Piccardo, quien ya tenía la condición de concejal, pero se encontraba en uso de licencia debido a las funciones que venía desempeñando dentro del Departamento Ejecutivo municipal.
Piccardo estaba vinculado al área de Prensa, Comunicación institucional y Difusión de las actividades municipales. Su regreso al cuerpo deliberativo se produjo a partir de la licencia solicitada por Tarragona.
Reinaldo «Cartu» Torres asumirá en el área de comunicación
El movimiento también genera cambios dentro del Ejecutivo municipal.
Con el regreso de Piccardo al Concejo, las responsabilidades que hasta ahora estaban bajo su órbita quedarán a cargo de Reinaldo «Cartu» Torres, quien hasta este jueves se desempeñaba como subsecretario.
De esta manera, la jornada produjo modificaciones en ambos espacios institucionales: mientras el Concejo Deliberante incorpora nuevamente a Piccardo, el Ejecutivo reorganiza el área vinculada a prensa, comunicación y difusión de las actividades municipales.
Una jornada atravesada por una situación judicial
La lectura del pedido de licencia, realizada al comienzo de la sesión por Patricia Peña Hernández, colocó desde el primer momento a la situación de Tarragona en el centro de la escena política local.
El escrito deja planteada la posición del concejal frente a las acusaciones que motivaron la intervención judicial, pero también establece con claridad que su apartamiento temporal de la banca no debe interpretarse como un reconocimiento de los hechos denunciados.
Ahora será la Justicia la que deberá determinar el alcance de las manifestaciones que dieron origen a la investigación y establecer, a partir de las actuaciones correspondientes, la verdad sobre los hechos.
Mientras tanto, Tarragona deja temporalmente su banca, Piccardo retorna al Concejo Deliberante y Reinaldo «Cartu» Torres queda al frente del área que hasta ahora ocupaba el actual edil.
