En los tiempos ya lejanos de mi preadolescencia,  el evento significativo del mes de abril en Uruguay era el 19 de abril, cuando se conmemoraba la gesta de los 33 Orientales.

A los preadolescentes y adolescentes del Uruguay contemporáneo se les han sumado una serie de acontecimientos trágicos que es menester tener presentes para que no vuelvan a pasar hechos de esta magnitud.

El viernes 14 de abril de 1972 por la mañana estaba trabajando cuando escuché en la radio, con las limitaciones de la censura de prensa vigente, que habían ocurrido una serie de atentados en distintas zonas de Montevideo y Las Piedras, con varias víctimas fatales. La ejecución de los integrantes del Escuadrón de la Muerte (Armando Acosta y Lara, Capitán de Corbeta Ernesto Motto, Subcomiiario Oscar Delga y agente Carlos Leites) era la respuesta del MLN (Tupamaros) a las torturas y asesinatos de estudiantes y militantes de izquierda por parte de las fuerzas de seguridad.

Esa misma noche, las FF.CC (Fuerzas Conjuntas, organismo de coordinación represiva  que integró a las Fuerzas Armadas (Ejército, Armada y Fuerza Aérea) y la Policía Nacional) allanaron la sede central del Partido Comunista de la calle Sierra 1720 (hoy Daniel Fernández Crespo) e interrumpieron el plenario de militantes que allí se estaba desarrollando. El entonces presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Gutiérrez Ruiz, y el senador Zelmar Michelini, intervinieron para evitar una masacre inminente.

En la madrugada del 15 al 16 de abril de 1972 los domicilios del candidato a la vicepresidencia del Uruguay por el Frente Amplio en las elecciones de noviembre de 1971 Dr. Juan José Crottogini, del disc jockey Elías Turubich, del Profesor Roberto Ares Pons, dirigente gremial de los profesores de Secundaria, y varios abogados, fueron objeto de atentados con bombas. Recuerdo que en uno de los domicilios, la bomba colocada sobre el frente de la casa había un dormitorio donde dormía generalmente un bebé, que esa noche se salvó porque lloraba mucho y lo habían llevado a la habitación de los padres. Según las declaraciones del fotógrafo policial Nelson Bardesio, los explosivos habían sido proporcionados por la SIDE de Argentina por gestiones del entonces secretario de la presidencia Dr. Carlos Pirán.

El lunes 17 de abril de 1972, otro operativo de las Fuerzas Conjuntas atacó el local de la Seccional 20 del Partido Comunista, asesinando a 8 obreros desarmados que estaban en el local. Era el inicio de lo que mucho después se conoció como la “Operación Morgan” contra dicha fuerza política.

El 21 de abril de 1974, efectivos del Batallón de Artillería No.1 con el apoyo del Batallón de Artillería No. 2, asesinaron a tres jóvenes desarmadas, una  de ellas embarazada: Silvia Reyes, Laura Raggio, y Diana Maidanick. Del operativo

participaron los generales Julio César Rapella y Esteban Cristi, los mayores Armando Méndez y José Nino Gavazzo, el coronel Manuel Cordero y los entonces capitanes Mauro Mouriño, Julio César Gutiérrez y Jorge “Pajarito” Silveira.

La mayoría de estos episodios ocurrieron bajo lo que se denomina democracia, estado de derecho o como quieran llamarlo. La deriva autoritaria del gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967/1971) se profundizó durante el gobierno Juan María Bordaberry (1972/1973) y se consolidó con el autogolpe de Estado de J.M.B el 27 de junio de 1973.

El «Nunca Más» pronunciado por el fiscal Julio César Strassera el 18 de septiembre de 1985 en el cierre histórico de su alegato final en el Juicio a las Juntas Militares en Argentina, debe ser también válido en Uruguay, por Verdad, Memoria y Justicia.