En el marco del 50 aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo, se presentó el libro “Pedro Pablo Turner. Entre dos proyectos de país”, de la escritora, docente e investigadora lomense Patricia Rodríguez.
El libro relata la vida de uno de los pocos jefes comunales que provenía de la Tendencia Revolucionaria del peronismo, nacido en el Chaco en 1940 y tipógrafo de profesión. Rodríguez reconstruye la asunción y destitución del intendente de Lomas de Zamora, uno de los principales partidos de la zona sur del conurbano, entre 1973 y 1974, un episodio atravesado por disputas internas del peronismo, denuncias administrativas y presiones políticas
En medio de un clima político marcado por el negacionismo impulsado desde el gobierno de Javier Milei y la reivindicación de los genocidas responsables del horror de la dictadura autodenominada “Proceso de Reconstrucción Nacional”, Turner “fue un dirigente que asumió la intendencia de Lomas de Zamora avalado por una sociedad muy dinámica y comprometida” sostiene Rodríguez. La autora propone revisar el proceso de construcción y fractura política, en este caso con el foco puesto en el peronismo, con una mirada que combina investigación documental y memoria militante. La tesis central es que la destitución del jefe comunal no puede entenderse sólo como un conflicto administrativo, sino como parte de la escalada política que sacudió al peronismo en los años posteriores al retorno de la democracia en 1973.
En las elecciones de 1973, Turner integró las listas a concejal lomense del FREJULI que impulsaban la candidatura de Héctor Cámpora a la presidencia y del médico cirujano Oscar Bidegain a la gobernación bonaerense, y en Lomas de Zamora, el intendente electo fue Ricardo Ortiz A mediados de ese año, Ortiz fue destituido. La jefatura comunal quedó a cargo de Turner, quien un año después correría la misma suerte, en medio de la puja entre los sectores de la ortodoxia del peronismo (Comando de Organización y Guardia de Hierro, que había eclosionado en enero de 1972 en el Consejo Provisorio de la Juventud Peronista) y la Tendencia Revolucionaria, sobre la lucha armada: unos la apoyaban y los otros la rechazaban.
Mientras el chaqueño fue intendente, Eduardo Duhalde presidió el Concejo Deliberante, órgano desde donde se pergeñó y se llevó a cabo la destitución con una serie de argumentos sin sentido: el haber otorgado ladrillos a una unidad básica y a una sociedad de fomento sin haber cumplido una normativa administrativa; un conflicto con la recolección de residuos y la existencia de un vaciadero clandestino; la autorización provisoria de un maduradero de bananas pese a objeciones técnicas; el supuesto uso indebido del parque automotor municipal; la presencia de personas que cumplían funciones sin designación formal dentro de la estructura municipal, omitiendo considerar su obra de gobierno: iluminación completa del Camino Negro —entonces autopista Presidente Juan Domingo Perón—; extensión de la primera red de agua potable en Villa Albertina; obras de desagüe en Budge; creación de 17 centros deportivos; la Escuela de Artes y Oficios; y un sistema de recolección de residuos con empleo digno y sin privatización
Días después del 24 de marzo de 1976, Turner volvió al Chaco, para escapar a las garras de la naciente dictadura, y allí lo detuvo una patota dictatorial el 19 de abril.
Tras estar detenido durante dos semanas en la provincia, fue trasladado a La Tablada, en Buenos Aires, desde donde se le perdió el rastro.
Décadas después, en otro episodio similar, fue destituido el intendente de Gral. Rodríguez Marcelo Coronel en el año 2010, por una resolución del HCD local casi por unanimidad: sólo el concejal Mauro García no acompañó la destitución. Durante la gestión de Coronel se inició el plan de viviendas del hoy barrio Bicentenario, como así también el inicio de lo que hoy es el Parque Industrial de nuestro distrito, entre otras realizaciones. Marcelo Coronel falleció en nuestra ciudad el 15 de marzo del 2025 a los 63 años.
A 50 años del golpe genocida, un grupo de relatores de la ONU observa un deterioro del liderazgo mundial de Argentina en memoria, verdad y justicia, después de que el Gobierno haya desmantelado instituciones dedicadas a la memoria, la búsqueda de personas desaparecidas, la conservación de archivos y la promoción de los derechos humanos. Ante el rumor de posibles indultos a los genocidas los expertos urgieron al Gobierno a no tomar ese camino. «Los indultos por graves violaciones de los derechos humanos están estrictamente prohibidos por las normas perentorias del derecho internacional», advirtieron.
