En el marco del 101º aniversario del nacimiento del líder guerrillero uruguayo y fundador del Movimiento de Liberación Nacional –Tupamaros (MLN-T) Raúl Sendic Antonaccio, que se conmemora el 16 de marzo, su hija Carolina Sendic (55) presentó el libro “Raúl Sendic, mi padre” en Montevideo.

El 11 de marzo, 18:30 hs | Museo de la Memoria – Instrucciones 1057 | Presentada por: Mariana Casares y Adolfo Wasem; 13 de marzo, 19 hs | Fundación Mario Benedetti | Joaquín de Salterain 1293 esq. Guaná

Presentada por: Samuel Blixen; 15 de marzo, 18 hs | Teatro Club Progreso – Carlos María Ramírez 756| Presentada por: Álvaro Viviano, Gabriel Otero y Nélida ‘Chela’ Fontora.

Carolina en el libro reconstruye la relación con uno de los fundadores del MLN-Tupamaros desde una mirada íntima y familiar. La autora explicó que el objetivo del texto es mostrar “esa otra cara” del dirigente, centrada en su dimensión humana más que en su figura política. Señaló que el libro describe “el ser humano que era”, su benevolencia, su altruismo y también su lado lúdico. Recordó que convivió con su padre entre los 15 y los 18 años, tras su liberación, desde noviembre de 1985, hasta fines de 1988, un período breve pero intenso que marcó su vida. El libro fue publicado por la editorial Fin de Siglo y relata el reencuentro entre padre e hija tras trece años de prisión en la dictadura. A partir de recuerdos, fotografías y cartas, la obra reconstruye esa convivencia y el vínculo que lograron construir en ese tiempo.

Desde Cuba, Francia, Suiza y Uruguay, la narración de Carolina Sendic nos va revelando a su padre a través de lo cotidiano y en su lado más humano: el hombre austero y curioso, de humor singular y profunda ternura, que aprende sobre la marcha los pormenores de la paternidad después de tantos años de ausencia. La historia política funciona como telón de fondo de una experiencia profundamente íntima: la construcción de un vínculo marcado por caminatas, conversaciones, silencios, cuidados y afectos compartidos.

El texto se enriquece con testimonios de quienes lo conocieron y acompañaron —Guillermo Chifflet, Henry Engler, Mario Benedetti y Eduardo Galeano, entre otros—, y con un fascinante conjunto de fotografías y cartas inéditas. En palabras de Samuel Blixen: «El libro construye otro Sendic, que completa el que conocemos y que lo perfecciona en otro costado de su conocida humanidad. Ese Bebe imprevisto emerge del relato cuando padre e hija se abandonan, sin prisas y sin apuros, al rescate de una vivencia que debía haber comenzado quince años antes y que el destino interrumpiría muy poco después».

Así, estas páginas rescatan a un hombre alejado del bronce de su leyenda —vulnerable y coherente, dulce y astuto, exigente y reflexivo—, para tejer una historia acerca de la memoria, la dignidad, la resistencia sin odio y la posibilidad de reconstruir lazos después del horror.

Carolina Sendic se formó en la Escuela Nacional de Arte de La Habana, donde entre 1982 y 1990 se especializó en Danza moderna, continuó su instrucción en el Instituto Superior de Arte de la capital cubana, en la sección Coreografía. A mediados de los años noventa se instaló en París para profundizar en el lenguaje contemporáneo en la Schola Cantorum, bajo la dirección de Karin Waehner, y obtuvo la licenciatura en Danza contemporánea (sección Coreografía) en la Universidad René Descartes (París v). En 2003 recibió el diploma de Estado como profesora de Danza, también en la capital francesa.

Desarrolló una intensa carrera internacional como bailarina en compañías de referencia como Retazos, dirigida por Isabel Bustos (Cuba), Les Passagers, bajo la dirección de Philippe Riou, y la compañía Karine Saporta (ambos coreógrafos franceses). Su versatilidad la llevó a participar en giras mundiales junto a artistas de renombre como Céline Dion y Mick Jagger, y durante siete años integró diversos programas de variedades en la televisión francesa.

Como coreógrafa, creó y dirigió espectáculos durante más de una década, presentados en escenarios de Japón, Alemania, Emiratos Árabes, Suiza, Croacia y España, entre otros países. Apasionada por el movimiento y su infinita capacidad de transformación, amplió su universo corporal a través del método Pilates, disciplina en la que se convirtió en formadora de profesores en París, integrando conciencia, precisión y fluidez, herencia de un recorrido artístico marcado por la búsqueda, el rigor y la expansión constante.