Las repercusiones del reconocimiento de Israel a la secesionista Somalilandia no cesan. Ahora es su vecina Yibuti, que otrora le facilitara su inserción internacional, quien se ha puesto beligerante, y le canceló 1400 pasaportes otorgados a funcionarios, jefes de clanes, periodistas y parlamentarios de Somalilandia, se ordenó elcierre de la oficina de enlace de en territorio yibutiano, congeló cuentas bancarias de funcionarios de ese país, en una medida que muchos analistas califican como de grave crisis diplomática.
La medida busca aislar a los líderes del territorio y limitar su movilidad internacional, toda vez que no ha trascendido si Israel, como parte del acuerdo de reconocimiento, otorgará dichos pasaportes.
Somalilandia por su parte, revocó la licencia de la aerolínea Air Djibouti y prohibió sus operaciones en aeropuertos locales desde comienzos de este mes.
Yibuti es un país ubicado en el Cuerno de África. Tiene 23.200 km² y comparte fronteras con Eritrea por el norte, con Etiopía por el oeste y el sur, y con Somalia por el sureste.[2] Asimismo, tiene sus costas bañadas por el mar Rojo y el golfo de Adén. En 2024 su población estimada fue de 1.17 millones de habitantes, entre los cuales los somalíes y el pueblo Afar son los grupos étnicos más numerosos. Más del 90% de los yibutianos practican el islam, religión predominante en toda la región desde hace más de un milenio.
En el siglo XIX, Francia estableció en esta área un protectorado llamado Somalia francesa, que en 1967 pasó a ser denominado Territorio francés de los Afars y de los Issas. Luego de varios referéndums, se proclamó la Independencia de Yibuti con respecto a Francia el 27 de junio de 1977.
El país tiene una ubicación estratégica cerca de uno de los puntos más transitados por la navegación comercial, en el acceso al mar Rojo desde el océano Índico. Yibuti alberga varias bases militares de ejércitos extranjeros y la sede de la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo de África Oriental.
La base francesa de Camp Lemonnier fue abandonada por los franceses y posteriormente arrendada al Mando Central de Estados Unidos en septiembre de 2002. El arrendamiento se renovó en 2014 por otros 20 años.
El país también alberga la única base de apoyo china en ultramar, la única base militar japonesa en ultramar, y la Base Militar de Apoyo Nacional italiana. La acogida de bases militares extranjeras es una parte importante de la economía de Yibuti. Estados Unidos paga 63 millones de dólares al año por el alquiler de Camp Lemonnier, Francia y Japón pagan alrededor de 30 millones de dólares al año cada uno,[53] y China paga 20 millones de dólares al año. Los pagos de arrendamiento sumaron más del 5 % del PIB de Yibuti, de 2.300 millones de dólares, en 2017.
La preocupación no sólo del gobierno de Yibuti sino de todos los paises de la región, es que Israel pueda establecer, como lo indican los rumores circulantes, una base en Somalilandia que no sólo proteja la negación que se dirige al país sionista, sino que sirva de pun to a poyo para ataques a Yemen, que ha mantenido una postura beligerante contra Israel en apoyo del pueblo palestino.
