El miércoles 31 de diciembre se cumplieron 130 años del nacimiento de Amy Euphemia Jacques Garvey, fue pionera del feminismo caribeño, periodista y activista jamaiquina. Fue una de las más importantes periodistas feministas y editoras negras de las primeras décadas del siglo XX y una figura fundamental en el desarrollo de la Asociación Universal de Desarrollo Negro (UNIA, en inglés), el movimiento de nacionalismo negro más importante establecido en Estados Unidos.

Nació en el seno de una familia de clase acomodada que consideraba que las mujeres debían dedicarse a labores tradicionales de género. Paradójicamente tuvo un desarrollo cultural amplio.[4]​ Su tatarabuelo, John Jacques, fue el primer alcalde de Kingston. Sus dos padres habían recibido una educación formal e impulsaron a sus hijas hacia el estudio y la adquisición de conocimientos.[5]​ Cursó sus estudios iniciales en la Wolmer’s Girls’ School, una prestigiosa escuela para niñas en Jamaica,[2]​ y llegó a asistir durante unos meses a la Universidad, cuando una muy pequeña minoría de los jóvenes de su país accedían a estudios superiores.[6]​ La influencia de su padre, Geoprge Jacques, fue especialmente significativa en su formación.

Amy Jacques sufría agudos ataques de malaria, —enfermedad especialmente grave en la isla—, y por consejo médico decidió instalarse temporalmente en una ciudad de un clima más frío. A causa de las limitaciones impuestas por la Primera Guerra Mundial, debió desistir de viajar a Londres y en 1917 se trasladó a Nueva York, donde entonces residía una importante comunidad de emigrantes caribeños y antillanos.

Hacia mediados de 1919 inició su actividad laboral en la Asociación Universal de Desarrollo Negro, como secretaria de Marcus Garvey y pocos meses después, luego de que Garvey se divorciara de su primera esposa, comenzó a acompañarlo en sus viajes. Amy Jacques y Marcus Garvey contrajeron matrimonio el 27 de junio de 1922.​ A pesar de su entrega a la causa garvista; el reconocimiento del trabajo le fue dado a Marcus. Aun así fue valorada como el brazo derecho y segunda al mando de la Asociación.

Sus primeras tareas en la UNIA consistieron en diseñar e implementar un sistema contable que permitiera controlar los ingresos y egresos de dinero de la organización.

En 1923 Amy Jacques reunió y editó una colección de los discursos de Marcus Garvey, inicialmente con el propósito de conservarlos. Poco después decidió publicar el trabajo bajo el título «Philosophy and Opinions of Marcus Garvey», para que el público pudiera conocer sus ideas centrales de modo directo.[20]

Amy Jacques adquirió un rol relevante dentro de la UNIA. Según Ula Y. Taylor, sus acciones se inscribían en lo que denominó «feminismo comunitario«, que habilitaba a las mujeres negras a desarrollarse dentro de sus comunidades como ayudantes y líderes.[21]

Luego de que Marcus Garvey fuera puesto en prisión y finalmente condenado por fraude, Amy Jacques asumió de hecho la conducción del movimiento UNIA.[22]​ Además de su trabajo en la organización, concentró sus esfuerzos en la liberación de su esposo. Logró, junto con otros líderes, que la corte autorizara la libertad bajo fianza y reunió la suma requerida. Marcus Garvey fue liberado, ambos iniciaron una gira por varios estados y Amy Jacques fue la principal oradora en distintas localidades. A partir de sus experiencias durante el viaje, escribió seis artículos que tituló «Impresiones», en los que elaboró un profundo análisis de las políticas raciales en Estados Unidos

Entre 1924 y 1927, editó la sección femenina del periódico «The Negro World», desde donde impulsó, a través de sus editoriales, la lucha de las mujeres negras en todo el mundo en pos de su liberación.[24]

En los 40 fue colaboradora del periódico The African, publicado en Harlem[25]​ y hacia finales de la década creó el African Study Circle of the World, con sede en Jamaica.[26]

En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, participó en los movimientos de liberación, anticolonialistas, panafricanistas.[27]

En 1944 dirigió a la Organización de las Naciones Unidas, —en el marco de los encuentros previos a su creación formal—, un trabajo titulado «Memorandum Correlative of Africa, the West Indies and the Americas» («Memorando Correlativo de África, las Indias Occidentales y las Américas»), un documento de 66 páginas en el que desarrolló un análisis crítico de los ocho puntos de la Carta del Atlántico y su sesgo eurocéntrico,​ y propuso la promulgación de una «Carta de la Libertad Africana».

Para Amy Jacques-Garvey, las mujeres negras son capaces de realizar cualquier labor, por lo que la idea de las mujeres amas de casa le parecen una falacia, a la par que reivindica la belleza de las mujeres de origen afro que han sido representadas de forma prejuiciosa por parte del mundo blanco.[…] encontramos una postura feminista anticolonial, por lo que las mujeres tienen un rol prioritario para las luchas de emancipación, de la misma forma que lo han tenido para la resistencia. Las mujeres serán una parte primordial en “el renacimiento del ser humano” como esperaban los panafricanistas que buscaban apartarse de patrones blancos de dominación.

Amy Jacques Garvey murió en el distrito de Mona en Kingston, Jamaica, el 25 de julio de 1973